4 peligros para complementarianistas

| February 10, 2015


No me avergüenzo de ser complementarianista. Nunca ha sido una mala palabra para mí, porque he crecido viendo expresiones piadosas de ella en mi familia, y de escuchar los argumentos persuasivos de mis héroes del ministerio. Más que nada, los libros de C.S. Lewis como “Perelandra” han moldeado mi pensamiento sobre el género.

Aunque yo particularmente no enfatizo este punto en mi teología, a menudo genera una fuerte reacción cuando sale a flote. En mi entorno, en el sur de California, en realidad, es a menudo considerado como anticuado e inherentemente sexista. Y a través de nuestra cultura, parece ser cada vez más y más controversial el afirmar, lo que dice la declaración confesional de Coalición por el Evangelio, que “los hombres y las mujeres no son simplemente intercambiables, sino que se complementan entre sí de maneras mutuamente enriquecedoras”. Podríamos esperar una reacción aún más fuerte en los próximos años y décadas.

Pero como he crecido en mi amistad con personas en los diferentes lados de este tema, he observado muchos que son menos hostiles a la idea de complementarianismo y que sin embargo evitan el término. Hablo de personas que se sitúan entre


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/4-peligros-para-complementaristas.