Cuando ser una mentora expone tu ídolo de querer ser necesitada

| January 21, 2015


Nota del editor: Aunque el artículo está escrito desde la perspectiva de una mujer, las verdades bíblicas son universales y se pueden aplicar de la misma forma a los hombres en la iglesia.


Compartir el evangelio está ligado a compartir otros aspectos de la vida con aquellos a quienes mentoreamos. Considere lo que el apóstol Pablo dice: “así nosotros, por el cariño que les tenemos, nos deleitamos en compartir con ustedes no solo el evangelio de Dios sino también nuestra vida. ¡Tanto llegamos a quererlos!” (1 Tesalonicenses 2:8). Ser un mentor requiere la participación de toda la persona por algo más que una hora programada cada semana o cada mes. Incluye reuniones de almuerzo o un café, estar presente en un evento importante en la vida de la mujer de la que eres mentora o mentor, invitándola a ser parte de tu vida o de tu familia, servir juntas, e incluso disfrutar juntas las actividades aparentemente “frívolas”, tales como ver una película o ir de compras.

El ministerio de vida-en-vida es bastante natural para muchas de nosotras las mujeres, ya que nos encanta cuidar, nutrir y compartir la intimidad emocional. Sin embargo, como en cualquier otra relación, existe el peligro…


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/cuando-ser-una-mentora-expone-tu-idolo-de-querer-ser-necesitada.