El buen regalo no deseado de la soltería

Katelynn Luedke | April 14, 2016


Yo quería un título de Sra. En cambio, obtuve una licenciatura en Ciencias Políticas.

‪
‪Nunca fui la chica que soñaba con casarse. Entré a la universidad soltera y dispuesta a llevarme el mundo por delante. Tenía a Cristo, estaba recibiendo una buena educación, y estaba contenta. Los deseos de tener una familia vivían en algún lugar de mis treinta años.

En algún momento de mis años de universidad, mis amigos de la infancia comenzaron a comprometerse, casarse y embarazarse.  Rápidamente, las palabras “no es bueno que el hombre esté solo” comenzaron a sonar como yo también.

‪Una mañana, me desplacé a través de una publicación sobre otra amiga que se había comprometido. Ella era una buena amiga y yo estaba feliz por ella. Comencé a llorar, pero me di cuenta que las lágrimas en mis ojos no eran por la alegría que sentía por ella. Mis lagrimas estaban allí porque deseaba que fuera yo la que estuviera publicando acerca de mi compromiso y no ella.

En ese momento, me di cuenta de que lo único que quería era casarme y formar una familia. La descripción del trabajo de esposa y madre repentinamente sonaban mejor que cualquier trabajo que mi diploma pudiera…


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/el-buen-regalo-no-deseado-de-la-solteria.