Cuidándonos del chisme

Pilar Herrera | June 18, 2015


Cuántas veces ha venido alguien a nosotras –o nosotras mismas hemos ido donde alguien– y hemos dicho: “Lo que te voy a decir es muy confidencial”, “Esto no es asunto mío, pero…”, “Se dice que…”, “He escuchado que…”, “Te cuento esto y luego tú saca tus propias conclusiones”, o, “¿Te has enterado de lo que ha hecho María?”.

Casi siempre de estas maneras inicia una conversación de chisme. Hasta el tono de voz cambia; se vuelve más liviano y con intriga. Entra como bocados muy suaves (Proverbios 26:22), y con toda disposición ponemos el oído para escuchar. Nos deleitamos en saber y tener información sobre los demás que no todos tienen.

¿Qué es el chisme?

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el chisme es: “La noticia verdadera o falsa, o comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas contra otras o se murmura (conversar en perjuicio de un ausente, censurando sus acciones) de alguna”. Es decir: el propósito del chismoso es hablar mal de alguien, o traer enemistad entre personas.

Tristemente, tenemos que confesar que la práctica del chisme es muy común entre los creyentes.

Practicar el chisme alimenta nuestro ego pecaminoso, porque comparados con la persona…


To read the rest of this article, visit http://thegospelcoalition.org/coalicion/article/cuidandonos-del-chisme.