El Señor no ha pedido tu opinión

Gabriel ReyesOrdeix | May 3, 2016


Los intentos de cambio sin Cristo y sin gracia concluyen en adoración de tu propia gloria o en tu vergüenza. — David Powlison

La historia de Jonás

Jonás es la poderosa ilustración de la soberanía de Dios, nuestra insuficiencia y Su voluntad hecha realidad a través y a pesar de nosotros. En su libro, el profeta Jonás es llamado por el Señor a ir a Nínive, una ciudad malvada y perversa. Nínive era una de esas ciudades donde un hijo de Dios no se acercaría ni a mirar —piensa en el equivalente ancestral de Las Vegas— un lugar lleno de pecado, promiscuidad y avaricia. Nínive iba en camino a ser destruida por el Señor; pero Él decide darles una oportunidad más y enviarles un mensajero: Jonás. Pero Jonás, en su “sabia opinión”, difiere con el plan perdonador de Dios. Así que Jonás huye del Señor tomando otra ruta: como si no fuera suficiente con Adán pretendiendo huir de un Dios omnipresente.

El Señor decide humillar a Jonás. Una tormenta azota la barca en la que andaba el profeta, la tripulación le echa al agua y un pez se lo traga; el profeta vive en el vientre del pez por tres días y tres noches.

Allí Jonás…


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/el-senor-no-ha-pedido-tu-opinion.