Me toca predicar… Y ahora, ¿qué hago?

| November 6, 2015


Una pregunta que constantemente recibo de amigos y hermanos en la fe es acerca de cual es el método que sigo en la preparación de sermones. Dentro de tanta crisis en el mundo evangélico es alentador ver jóvenes dispuestos a levantar el nivel de la enseñanza y predicación bíblica en nuestros púlpitos. Así que, ¿cuáles son los pasos? ¿Por dónde comenzamos?

El primer paso es tirarnos de rodillas, frente a la Palabra, y esto no para pedir dirección por el sermón o buscar los textos claves para el bosquejo. Esto ocurre mucho antes de comenzar siquiera a pensar en el sermón. Estoy hablando de nuestra relación personal con el Señor Jesucristo. No podemos dar lo que no tenemos, no podemos enseñar aquello en lo cual no hemos sido enseñados, no podemos guiar a otros si estamos ciegos. Nuestras palabras no tendrán unción ni cortarán el corazón de los oyentes si primero no nos cortaron a nosotros mismos. Pablo le dijo a Timoteo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello…” (1 Timoteo 4:16). Por lo tanto, antes de preocuparnos por tener nuestros textos bien escogidos, nuestra interpretación cuidadosamente ortodoxa y nuestro bosquejo homiléticamente perfecto, la Palabra…


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/me-toca-predicar-y-ahora-que-hago.