Te amo y tengo terribles noticias para ti

Geron Morey | March 27, 2015


El término evangelio que encontramos en el Nuevo Testamento proviene de una palabra compuesta que se escribe: eu (buen) aggelos (mensaje). Es decir, un buen mensaje o una buena nueva. Cuando Pablo usaba esta palabra, hacia referencia a las buenas noticias acerca de Jesucristo (Rom. 1:3). Por eso, la palabra 'evangelio' se refiere a las buenas noticias de la obra de Dios en Cristo para salvar a los hombres de sus pecados. Es el anuncio de la encarnación, muerte, sepultura y resurrección de Jesús (1 Corintios 15:3-4) y de los beneficios que este sacrifico otorga por la sola fe en Jesucristo (Rom 3:22-25). No obstante,la claridad que tengamos de las buenas noticias es proporcional al entendimiento que tengamos acerca del pecado y sus consecuencias. Las buenas noticias brillan más cuando estamos conscientes de las malas.

Para eso debemos hacer una consideración bíblica acerca de la condición en la que nos encontramos a causa del pecado. Vamos a mirar hasta donde nos afectó la caída de Adán para desde allí tener una comprensión más clara de Cristo, de la cruz y del Evangelio. Para el efecto vamos a dividir en cuatro las realidades que representan nuestra naturaleza caída: Las malas noticias

1. El hombre es


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