Un continuista sin hogar

José Mercado | November 11, 2015


En Puerto Rico se denomina “perro sato” a aquel perro de raza impura. Son aquellos que después de tres o cuatro generaciones de los mismos, ya no se pueden distinguir de qué raza eran sus antepasados. Mientras pasan los años, más y más me considero como un “sato” teológico. Aquí te explico por qué.

Linaje mezclado, real sacerdocio

Los puertorriqueños pertenecemos a un país donde el mestizaje fue uno de los más altos en Latinoamérica. Soy una mezcla de tres grupos étnicos, y se puede observar en mi físico características de cada uno. Además de esto, política y culturalmente, los boricuas no sabemos lo que somos. No somos estadounidenses: somos latinos y me considero como tal. A la vez, en ocasiones he experimentado rechazo de otros latinoamericanos por ser ciudadano de los Estados Unidos.

A la hora de llegar a mi teología, ahí es que verdaderamente soy un “sato”. Soy una mezcla de diferentes doctrinas, las cuales he estudiado a profundidad y en algunas de ellas he llegado a convicciones mezcladas. En determinadas doctrinas soy altamente reformado, en otras tengo influencias del movimiento carismático. Probablemente esto que acabo de decir sea interpretado de diversas formas en diversos lugares, por lo que…


To read the rest of this article, visit http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/un-continuista-sin-hogar.